Hoy la trasna termina la guarde. Esta tarde es el festival de fin de curso y el niño y yo somos los encargados de grabarlo y que no pase como en Navidad (doscientos padres en primera fila grabando, peleándose, sin ver lo que hacen sus hijos, cual japoneses con las Canon grabando el tropezón del ciudadano de turno).
Me da lástima que termine. Es como... que se hace mayor, se separa de sus amiguitos, en septiembre empieza una nueva etapa: el preescolar. Y se va haciendo irremediablemente más mayor. Día tras día.
Quedo muy contenta de esa guarde. Su profesora, sus compañeros, el centro en sí, todas las actividades que han hecho... Quedo muy contenta y empiezo a cruzar los dedos para el curso que tenga que entrar el trasno. Porque es privada y la cosa aprieta bastante. Pero me gustaría que entrase ahí.
Ahora llega el verano, barriga y piscina. Voy a disfrutar de mi enana a tope, haremos "deberes", intentaré que no se me vaya por los cerros de úbeda y que disfrute de su hermanito.
Pero sigo con una sensación rara dentro.
Claro que podría dejarla todo el verano, pero no quiero eso. Ultimamente ya se la notaba cansada, y ademas, ahora estoy mejor, y la quiero conmigo que en septiembre volverá al cole.
¿Se dará cuenta que termina esto? Esta mañana la desperté: "venga cariño, es tu último día en la guarde!!!!!" y como quien oye llover, la vestí, desayunó, cogió su bolsita y nos fuimos tan ricamente mientras ella miraba los árboles, el avión, los pajaritos...
Es demasiado pequeña, y en septiembre solo una niña de su clase coincidirá en su cole. El resto... se dispersarán. Y posiblemente no se volverán a ver más.
Sí, siempre he tenido ese problema de "arraigo" a todo.
Por otro lado, una mala noticia: tienen que hacerme la curva dichosa de la glucosa. He salido un "poco alta" y quieren mirar que no tenga diabetes gestacional. Menuda gracia!!! La prueba que MAS odio tengo que repetirla por tercera vez y... en triplicado.
En fin, paciencia :(
Titiitiit
Hace 7 horas

